La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto el profundo impacto social de las enfermedades infecciosas y la necesidad de medidas preventivas para mitigar riesgos y asegurar la resiliencia. Sus efectos posteriores muestran que estas enfermedades pueden alterar todos los aspectos de la vida cotidiana. Anticiparse a los brotes no solo reduce los riesgos de salud, sino que también protege la continuidad económica, la resiliencia y la sostenibilidad a largo plazo frente a interrupciones imprevistas.
Con experiencia en enfermedades infecciosas e inteligencia artificial, ATS ayuda a planificar la próxima pandemia antes de que ocurra. Podemos analizar la resiliencia de las cadenas de suministro, identificar costos de riesgo y mejorar procesos esenciales de salud pública.
Antes de COVID-19, ATS identificó carencias en la infraestructura de salud pública, entre ellas:
Preparación ante pandemias: ante la necesidad urgente de mejorar la infraestructura de respuesta, ATS buscó aumentar la eficiencia de campañas de profilaxis o vacunación masiva.
Optimización de la asignación de recursos: Maximizar la cobertura y el flujo de atención y minimizar los cuellos de botella de los centros de distribución suponía un desafío operativo importante.
ATS utilizó análisis de redes y modelado estocástico para afrontar estos desafíos:
Desarrollo de una herramienta analítica: ATS creó una herramienta avanzada con análisis de redes y algoritmos de aprendizaje automático para identificar las ubicaciones geográficas óptimas de centros de profilaxis o vacunación masiva.
Mejora de la eficiencia: Con modelado estocástico y teoría de colas, ATS optimizó la asignación de recursos dentro de los centros, anticipando y mitigando cuellos de botella para maximizar el flujo de atención y la cobertura.
El trabajo mejoró la cobertura y la eficiencia. Al ubicar estratégicamente los centros y optimizar los recursos, aumentó la cobertura y accesibilidad de los servicios de profilaxis o vacunación en las comunidades. El modelado estocástico y la teoría de colas permitieron operaciones más eficientes, menos demoras y un mejor uso del personal sanitario.
ATS puede responder a cualquier epidemia con capacidades avanzadas de modelado de brotes, mediante modelos matemáticos, análisis de series temporales e inteligencia artificial adaptables a cualquier agente infeccioso.
Durante COVID-19 surgieron muchas preguntas sobre cómo proteger a poblaciones vulnerables, incluidas las personas privadas de libertad. ATS identificó varios desafíos clave:
Protección de poblaciones vulnerables: La proximidad y los espacios compartidos de los centros penitenciarios aumentaban el riesgo de transmisión, lo que planteaba preguntas sobre cómo proteger a sus ocupantes.
Integración y análisis de datos: ATS debía integrar datos de cárceles y prisiones con modelos epidemiológicos y algoritmos de aprendizaje automático para ofrecer información útil a los responsables de políticas.
ATS utilizó técnicas avanzadas de modelado y aprendizaje automático para abordar estos desafíos:
Modelado epidemiológico: ATS integró datos demográficos, sanitarios y epidemiológicos de centros penitenciarios en su marco analítico para comprender la transmisión de COVID-19 en ellos.
Aprendizaje automático: ATS construyó modelos para cuantificar niveles de riesgo de infección, identificar patrones de transmisión y evaluar la relación entre brotes en centros penitenciarios y transmisión comunitaria.
La solución cuantificó el riesgo e identificó formas de reducirlo. El análisis mostró el elevado riesgo de transmisión de COVID-19 en los centros y ofreció a los responsables información para aplicar intervenciones y mitigaciones específicas. Al identificar predictores de brotes y patrones de transmisión, ayudó al personal a anticipar y gestionar preventivamente posibles brotes y reducir la propagación entre personas privadas de libertad y trabajadores.
